Todos hemos vivido esa sensación de levantarnos con el cuerpo contracturado, como si no hubiéramos dormido en absoluto. No siempre se trata del estrés o del ritmo de vida; muchas veces, la verdadera causa está justo debajo de nosotros. En Sommistore lo vemos todos los días: el colchón adecuado puede cambiar por completo la forma en que enfrentamos el día.
Dormir bien no es un lujo, es una necesidad fisiológica. Por eso, queremos compartir nuestra experiencia para ayudarte a elegir el colchón correcto según tu postura y tus hábitos de descanso. Porque cuando el cuerpo descansa bien, todo se alinea: la mente, el ánimo y la energía.
Señales de que tu colchón ya no está cumpliendo su función
El cuerpo siempre avisa cuando algo no anda bien. Si nos levantamos con dolor lumbar, rigidez cervical o la sensación de no haber descansado, el colchón puede estar perdiendo su capacidad de soporte.
Con el paso del tiempo, los materiales se deforman y la estructura interna deja de mantener la alineación natural de la columna. Esto provoca una compensación muscular constante durante la noche y, en consecuencia, fatiga durante el día.
Si notamos hundimientos visibles, despertares frecuentes o molestias que desaparecen después de movernos un rato, es momento de renovar el colchón.
No dormimos igual: cada postura necesita un soporte diferente
Una de las primeras cosas que analizamos cuando asesoramos a alguien es su postura al dormir. Cada posición exige un tipo de firmeza y material específico. No existe un modelo universal. Lo que para una persona representa confort, para otra puede ser la causa de su dolor de espalda.
Si dormís de lado, necesitas que el colchón se adapte al contorno de tus hombros y caderas. Recomendamos una firmeza media o suave, lo suficientemente flexible como para aliviar la presión en esas zonas sin perder soporte. Los colchones de espuma viscoelástica o de látex son ideales porque acompañan el cuerpo sin bloquear su movimiento natural.
Si preferís dormir boca arriba, la clave está en la estabilidad. Busca una superficie de firmeza media que mantenga la columna alineada y evite que la pelvis se hunda. Los colchones con resortes ensacados o con núcleo de alta densidad ofrecen esa sensación de flotación firme y controlada que permite que el cuerpo se relaje sin perder equilibrio.
En cambio, si sueles dormir boca abajo, lo mejor es una base de firmeza media-alta. Necesitas un soporte que mantenga la espalda recta y reduzca la tensión en el cuello. En este caso, los colchones híbridos —que combinan resortes con capas de espuma técnica— ofrecen la estabilidad ideal.
El peso y la complexión también influyen
En Sommistore sabemos que no hay un descanso igual a otro. Por eso, analizamos el peso y la complexión corporal antes de recomendar una firmeza. Una persona liviana necesita una superficie más suave que le permita hundirse ligeramente; en cambio, alguien con mayor peso requiere un colchón con soporte reforzado para evitar deformaciones y garantizar durabilidad.
La firmeza media suele ser el punto de equilibrio más versátil, pero si superas los 90 kilos, un colchón con estructura interna de resortes encapsulados te dará la resistencia adecuada sin perder confort.
Cuando compartimos la cama, el descanso también debe ser compartido
Dormir en pareja puede ser un desafío si el colchón no ofrece independencia de movimiento. Si uno se mueve, el otro lo siente, y eso termina fragmentando el sueño. Los colchones con resortes pocket son la solución perfecta: cada resorte trabaja de forma independiente, adaptándose al peso y los movimientos de cada persona.
Combinados con una capa superior de espuma viscoelástica, logran que cada uno encuentre su propio confort sin interrumpir el descanso del otro.
Si además alguno sufre de dolor lumbar o contracturas, sugerimos un modelo con firmeza media-alta. De esta forma, el colchón mantiene la postura correcta y alivia la presión en la zona baja de la espalda.
Antes de comprar, hay preguntas que siempre vale la pena hacerse
Cuando ayudamos a alguien a elegir su colchón, lo primero que preguntamos no es cuánto quiere gastar, sino cómo quiere dormir. El descanso no es una transacción; es una inversión en bienestar.
Una marca con experiencia, materiales testeaados y garantías claras no se elige por azar. Detrás de cada colchón Sommistore hay investigación, pruebas y un compromiso con la durabilidad.
En cuanto al precio, no existe una cifra mágica. Lo importante es pensar en el valor de levantarse sin dolor, con energía y con una espalda en equilibrio.
Probar, sentir y decidir
Siempre recomendamos tomarse el tiempo necesario para probar el colchón antes de decidir. En nuestras tiendas y puntos de distribución podés recostarte, cambiar de posición y sentir cómo responde a tu cuerpo.
Esa experiencia directa es irremplazable. Un buen colchón se nota en los primeros minutos: el cuerpo se relaja, la respiración se vuelve más lenta y la tensión desaparece.
Y si compras online, asegúrate de elegir un modelo con período de prueba. Nosotros ofrecemos esa posibilidad porque confiamos en lo que fabricamos. El descanso ideal no se elige a ciegas, se confirma durmiendo.
Descansar bien es una elección consciente
Dormir bien es el resultado de muchas decisiones pequeñas: elegir el material adecuado, la firmeza correcta y el soporte justo para tu cuerpo. En Sommistore trabajamos cada día para que esas decisiones sean simples y seguras.
Queremos que, al despertar, sientas que tu cuerpo y tu mente realmente descansaron. Porque cuando encontramos el colchón perfecto, no solo dormimos mejor: vivimos mejor.



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